Autoevalución de la calidad 2023

Este informe presenta las conclusiones globales sobre el proceso de autoevaluación respecto a las acciones formativas que desarrollamos a lo largo del año 2023. Las valoraciones las hacemos en una escala del 0 al 5.

La información que presentamos trata sobre diversos aspectos de las áreas de: planificación, desarrollo de las acciones, equipamiento, satisfacción y la evaluación de los aprendizajes.

Conformidad con las campañas publicitarias:
El 100% de las acciones formativas ha cumplido con los requisitos legales en cuanto a la difusión, uso correcto de logos y respetando los plazos. Las valoraciones medias han sido de 4.8, reflejando un buen nivel de conformidad con solo incidencias menores en la utilización de ciertos materiales publicitarios. En este sentido, en algunas campañas realizadas en Instagram no era viable presentar todos los logos en la primera pantalla debido a un problema de espacio; los logos quedaban tan pequeños que no se veían. Optamos por redirigir al curso en nuestra web, que sí integra todos los logos correspondientes. No lo consideramos un incumplimiento, pero tampoco lo valoramos con la nota máxima.

Claridad y coherencia de los objetivos:
En general, los objetivos de los cursos han sido considerados claros y alcanzables, con una valoración media de 4.8. Sin embargo, se ha detectado que en algunos cursos los alumnos han expresado dificultades para entender plenamente la conexión entre los objetivos y las actividades prácticas.

Corrección de la planificación:
La coherencia entre la planificación presentada y la ejecución de las acciones ha sido bien valorada, con una media de 4.5. La mayoría de los cursos siguieron la planificación establecida, con ajustes menores según las necesidades surgidas durante su ejecución, sobre todo en relación a las fechas de las evaluaciones, ya que hubo cambios en el calendario previos a la ejecución y no todas las planificaciones se actualizaron adecuadamente.

Proporción de actividades teóricas y prácticas:
En el 100% de los cursos, la proporción de actividades prácticas y teóricas ha sido bien equilibrada, con una media de 5. Cabe destacar que en cursos como Mindfulness las actividades teóricas son difíciles de diferenciar de las prácticas.

Adecuación del aula y el equipamiento:
Las valoraciones medias sobre el equipamiento y las condiciones de las aulas han sido elevadas, con una media de 4.6. En la mayoría de los casos, el equipamiento ha funcionado adecuadamente, y las incidencias se resolvieron en tiempo y forma.

Incidencias resueltas:
El 90% de las incidencias relacionadas con el equipamiento se resolvieron antes de la siguiente sesión, mientras que el 10% restante experimentó leves retrasos en la solución, principalmente relacionados con el cambio de algún equipo informático, que tardó más de lo esperado. En cualquier caso, se proporcionó un equipo de sustitución a los alumnos hasta que llegó el nuevo.

Implementación de la metodología:
La metodología utilizada en las acciones formativas ha sido valorada con una media de 4.8. En la mayoría de los cursos se ha aplicado con éxito el método del caso, la resolución de problemas y la realización de proyectos. Sin embargo, en algunos cursos se ha sugerido un mejor equilibrio entre las metodologías para adaptarse a diferentes perfiles de alumnos. En general, se siguen los criterios pedagógicos de nuestra organización. Por otro lado, desde el centro somos conscientes del «agotamiento» que supone para muchas personas desarrollar un proceso formativo tras la jornada laboral, por lo que creemos que aportando mejoras en aspectos metodológicos podemos lograr que las sesiones formativas sean más amenas.

Calidad de los materiales didácticos:
Los materiales didácticos han sido bien valorados, con una media de 4.3. Aunque en un pequeño porcentaje de cursos (10%) se ha indicado que el curso no contó con el manual, se desarrolló con normalidad, ya que se hicieron copias cuando fue necesario. Se ha sugerido que todos los ejercicios prácticos estén documentados, algo que estamos estudiando.

Participación del alumnado:
La participación ha sido bastante activa, con una valoración de 4.8. Los cursos que obtuvieron mejores resultados fueron aquellos que incorporaron espacios de discusión y actividades colaborativas, mientras que en otros la participación fue más limitada debido a la falta de estos elementos. Aun así, teniendo en cuenta la naturaleza de los contenidos de las especialidades formativas, creemos que los resultados son lo suficientemente buenos.

Satisfacción global del curso:
La satisfacción global de los participantes ha sido alta, con una puntuación media de 4.8. Los alumnos destacaron especialmente la calidad del profesorado y la metodología aplicada. Las sugerencias recibidas se centraron en aumentar la duración del curso o cambiar algunos contenidos, pero no está en nuestras manos, ya que no podemos modificar el programa formativo ni su duración.

Cumplimiento de la evaluación según la planificación:
En el 90% de las acciones formativas, la evaluación se realizó según la planificación establecida, con una valoración media de 4.3. El otro 10% se debió a cambios que fueron documentados correctamente. Las evaluaciones fueron claras, transparentes y justas. La tutora considera que la mejora está en que algunas evaluaciones continuas y finales sean más rigurosas en relación al nivel del curso. Está trabajando en este aspecto.

Resultados de la evaluación del aprendizaje:
Los resultados del aprendizaje se consideraron satisfactorios en la mayoría de los casos, con una puntuación media de 4.5. La gran mayoría de los participantes mejoró sustancialmente sus competencias, aunque en algunos casos, tal como se ha mencionado anteriormente, la evaluación podría ser más rigurosa para garantizar una mejor comprensión de los conceptos clave.

Propuestas de mejora:
A continuación, presentamos las mejoras que desde CEMFORMAICÓ queremos impulsar a raíz de la autoevaluación:

  • Implementar Teams en todos los cursos.
  • Enviar las comunicaciones del calendario de cursos con un solo clic desde Salesforce.
  • Incorporar progresivamente alguna actividad gamificada en las acciones formativas.
  • Incrementar el rigor en la evaluación por parte de los docentes.

Conclusiones generales:
La autoevaluación de las acciones formativas revela un alto nivel de satisfacción general y una ejecución alineada con los objetivos establecidos. Sigue la línea de mejora de años anteriores. Las áreas de mayor éxito incluyen la calidad del equipamiento, la metodología utilizada y la satisfacción de los participantes con respecto al profesorado. No obstante, existen áreas de mejora, destacando la evaluación, donde se han detectado oportunidades para garantizar más rigor por parte de los docentes, menos facilidades y actividades más exigentes.